Prácticamente todos los usuarios de computadoras han oído hablar de Excel. Lo más probable es que estén relacionados con este programa aquellas personas cuyos trabajos se relacionen con las actividades comerciales, contables o con el procesamiento de algún tipo de información de carácter numérico: tablas de datos, gráficos, cálculo de diversos valores en series numéricas, totales de sumas de distintos conceptos, etcétera. Los especialistas de áreas de administración, economía, estadística, contabilidad e ingeniería son seguramente asiduos usuarios de Excel. Tal vez, aunque probablemente en menor medida, lo sean los que se dedican a actividades científicas como la física, la química y la biología o la investigación en diversas áreas del conocimiento que impliquen la experimentación y medición de resultados. Los actuarios y matemáticos tienen también en Excel una herramienta indispensable.
Por su parte, el usuario menos especializado también le puede encontrar múltiples usos a una hoja de cálculo: El pequeño empresario que desea controlar el valor del inventario de su negocio, el profesor que desea una lista de asistencia de sus alumnos y calcular fácilmente sus promedios o el candidato de un partido político que desea ver en gráficas las tendencias que le dan las encuestas. Excel puede ser útil para eso y muchas cosas más.
Sin embargo, hay que tener presente que si bien podemos clavar un clavo con una pinza, lo mejor es hacerlo con un martillo. Cada herramienta tiene una aplicación específica para la cual fue diseñada y aunque otra herramienta pudiera suplirla para resolver alguna necesidad momentánea, lo correcto es usar, para cada caso, la que le corresponde a cada tarea. Así, Excel puede editar un texto, e incluso revisarlo ortográficamente, justificarlo, darle un tipo de letra especial, etc. Pero Excel no es un procesador de palabras por lo que el usuario preferirá usar Word si va a escribir algún documento. De igual modo, Excel nos puede servir para manejar listas de datos, incluso relativamente grandes,ordenarlas, hacer búsquedas en ellas y crear filtros de clasificación, entre otras posibilidades. Pero Excel no es un programa de bases de datos. Lo mismo podría decirse sobre sus capacidades de dibujo y de importación de imágenes pues Excel tampoco es un programa de diseño. Y a pesar de todas estas características,  es importante conocer con exactitud en qué es mejor Excel que los procesadores de palabras, las bases de datos y los programas de dibujo y para qué se puede utilizar, lo cual es tema de esta guía.
Excel es una hoja electrónica de cálculo. Sus antecedentes en el mundo de la informática son Visicalc (que era una hoja de cálculo que se usaba en las computadoras Apple y fue el primer programa de su tipo) y Lotus 1-2-3 que llegó a alcanzar gran fama como programa de hoja de cálculo para PC y por un tiempo fue la más usada en el mundo de la computación personal. Sin embargo, cuando los usuarios comenzaron a cambiar su sistema operativo de MS-DOS, que se basaba en caracteres en pantalla, a Windows, que es un sistema operativo gráfico, los usuarios comenzaron a preferir Excel ya que, desde su creación, fue concebida como una hoja de cálculo para ambientes gráficos y aunque hay muchas otras hojas de cálculo para Windows, Excel es la hoja de cálculo más difundida y casi la única en México.
Pero esto nos lleva necesariamente a otra cuestión: ¿Qué es una hoja electrónica de cálculo?
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