Hace unos días, en los medios especializados en Tecnologías de la Información (TI), llamó la atención la aparición del virus informático denominado Stuxnet[1], el cual está diseñado para atacar sistemas de control industriales y otros sistemas críticos, de modo sin precedente. Se afirma que aprovecha simultáneamente y de manera muy sofisticada cuatro vulnerabilidades[2], hasta ahora desconocidas, del sistema operativo Windows (llamadas “Del día cero”, por su peligrosidad), por lo que la elaboración de ese virus no fue iniciativa de jóvenes programadores ciber-vándalos queriéndose hacer notar, sino por personal altamente capacitado trabajando en equipo y con una enorme cantidad de recursos financieros y materiales a su disposición para continuar con una ciberguerra[3] ya en curso.

El asunto no es nuevo, por supuesto, y hablar de la seguridad informática tampoco es muy original que digamos, pero estas noticias me recordaron el tema de una novela que escribí entre 2005 y 2007 (y a la que cada año, durante algunas semanas, le cambio algo) a partir de una idea desarrollada varios años antes y a la cual, hasta ahora, nunca me he sentado a arreglarle diversos detalles para poderle dar punto final; por lo que tampoco me había animado a publicarla, como sí he hecho, en cambio, con todos los libros sobre computación que he puesto en librerías, dejándola hacerse vieja entre los bytes de los discos duros de las computadoras que he tenido en todo este tiempo.   Pero para que sucesos como el virus Stuxnet no sigan dándole de sapes a mi historia, haciendo que la realidad rebase a la ficción para variar, he decidido ponerla a su consideración de forma paulatina, tanto en El tianguis Bloguero (independientemente de los post habituales de mi Bro el Agus y uno que otro con el que le suelo colaborar) así como en esta página web www.guiasinmediatas.com, añadiendo partes una o dos veces por semana hasta terminar. A ver si así tengo la presión suficiente para arreglarle las cosas que debí revisar desde hace mucho. Sus comentarios son, por supuesto, bienvenidos, independientemente de que sean unos pocos.

Quedan pues cordialmente invitados a seguir este culebrón tecnológico titulado “La contraseña”. 

Luis Manuel González Nava
Octubre de 2010

(1) http://www.diarioti.com/gate/n.php?id=27163
[2] http://www.diarioti.com/gate/n.php?id=27872
[3] http://www.diarioti.com/gate/n.php?id=27697
Búsqueda personalizada
© Luis Manuel González Nava. Diciembre-2009. Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción por cualquier medio.